Mi amor:
Es difícil comenzar estas líneas sobre todo después de la noche maravillosa que me diste, sorpresivamente tocaste a la puerta del apartamento, flores y vino en mano, es imposible resistirse a tu encanto; sin embargo me di cuenta que eres simplemente irresistible y es quizá ese el encanto que me mantiene con los ojos cerrados.
Todo cuanto haces y dices se me olvida, al sentir tus labios con esos besos tan apasionados y con tanto amor que solo tu puedes ofrecer, cuando tus ojos oscuros se clavan en mi ser dejando indefensa de inmediato, como si mi persona no tuviese voluntad alguna.
No logro comprenderte porque juras amarme pero es tan difícil de demostrar, porque me amas con tanta pasión, pero es necesario aparentar cuando caminamos por la calle; porque amarte como te amo y guardar silencio.
Lo sabia, pero siempre tuve la idea de ser yo la que llenara por completo tu corazón y cubriera todas tus necesidades, pero aunque a todas tu peticiones siga un “si” nada parece ser suficiente, nadie es lo suficientemente buena a todo le sigue un “pero”…
Tres años he pasado a tu lado viéndote construir y realizar tus sueños, a cambio de un poco de tu tiempo y un “te amo” que logra hacerme soñar y volar; días enteros esperando que pases una sola noche a mi lado y que no tengas que marcharte…
Pero siempre callada y paciente, siempre tranquila y serena, siempre propia, siempre perfecta para ti… sin embargo la noticia que recibí ayer por la mañana termino con todo, ¡ te casaste! Con una joven, muy linda, diez años menor que tu… irradia juventud y frescura por los poros…
Ahora entiendo porque había que guardar silencio, es obvio ahora; ayer te espere como todos los martes, lo sabia todo sin embargo esperaba sinceridad de tu parte pero nada paso, cenamos, platicamos y me hiciste el amor como siempre y como siempre tuviste que marcharte…
Después de tu partida me quede sentada en esa cama esperando que volvieras y me explicaras todo, me dieras una absurda explicación pero que recalcaras que “soy tu vida, que soy maravillosa y que como yo no hay otra igual” pero no fue así y estoy segura nunca lo dirás…
Me marcho, no puedo seguir siendo solo la mujer dispuesta a soportar tus momentos de pasión y contemplar como compartes tu vida con otra. Aquí tus llaves, mis sueños, tus promesas, los recuerdos y mi renuncia
Gracias por abrirme los ojos y todo.
Atte. tu secretaria